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SANTA MISA DIARIA 6 P. M. EN EL TEMPLO DEL CARMEN, BARRIO DEL HUESO.

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jueves, 11 de octubre de 2012

LA CUESTION DE LA ORIENTACION SOLAR EN EL TEMPLO DEL CARMEN EN ACAPULCO



La cuestión de la orientación solar en el templo del Carmen en Acapulco.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas.

         Año con año, en la fecha 13 de Octubre, en la confluencia del Milagro de la danza del sol en las apariciones de Nuestra Señora de Fátima, se realiza en el Templo del Carmen de Acapulco, ubicado en el Barrio del Hueso, en el centro de la Ciudad y Puerto de Acapulco, el fenómeno de la iluminación natural de la Imagen Sagrada que preside el altar, con los rayos del sol que llegan en declinación, desde el Oriente, justo antes de que el sol se oculte. En este año 2012, que es bisiesto, esperamos que el fenómeno se adelante al viernes 12 de Octubre. Esto sucede justamente a las 6 de la tarde, mientras comienza la celebración vespertina de la Santa Misa. Siempre y cuando nos lo permiten las condiciones climatológicas.

         Para ilustrar este fenómeno, echaremos manos de unos apuntes encontrados en internet, en el sitio: http://www.iberica-documental.es/index.php/es/art-top/arqueoastronomia/san-bartolome-del-rio-lobos?showall=&start=7 . Apuntes aplicados al estudio de un templo románico español que lleva el título de San Bartolomé, excelente trabajo de Jordi Aguadé Torrell y Rafael Fuster Ruiz. Aclaro que no soy experto en nada, solo un aprendiz, dispuesto a escuchar opiniones informadas.

***

Al igual que sucede con el conocimiento relacionado con el simbolismo del número y las proporciones, la orientación de los templos cristianos fue heredada de los antiguos constructores. Tenía ya gran importancia entre egipcios, griegos y romanos. Este ritual de orientación, indisolublemente unido al de fundación, establece una vinculación fundamental del templo con el cosmos, transformando el recinto en un Axis Mundi; ahí radica la gran importancia del momento que determina la dirección del eje longitudinal de la nave mayor y, como consecuencia, del resto de líneas de proyección, que estarán condicionadas por este primer movimiento; una operación donde se conjugan las formas del templo (geometría) y los fenómenos celestes (astronomía).

En la antigüedad clásica, los templos estaban dispuestos con la puerta de entrada hacia el Este, de forma que, con la salida del Sol, los rayos de luz iluminaran la estatua del dios custodiada al fondo del santuario. Con la llegada del cristianismo, las primeras iglesias continuaron esta tradición, aunque tras el Concilio de Nicea se estableció que fuera la cabecera la que estuviera orientada a la salida del Sol; de este modo, cuando iniciaba su ascenso, los rayos solares entraban a través del ábside iluminando el altar, una imagen del Mesías, origen de la luz que anuncia el nuevo día; por eso el Oriente ha sido considerado desde antiguo una imagen de Cristo, «la Luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo».

Sin embargo, en la actualidad, estas consideraciones, sobre todo en las áreas urbanas, donde no se dispone de espacios especialmente dedicados para templos, dejan de tener actualidad, ante la imposibilidad de orientar los templos, sino que los mismos son adaptados a las posibilidades que ofrecen los espacios empobrecidos del entorno. Como es el caso de la gran mayoría de los templos de la Ciudad y Puerto de Acapulco.

En el Templo del Carmen en Acapulco, providencialmente, y sin proponérselo los constructores, que hasta donde se sabe fueron contratados de la población de Colotlipa, Gro. Para ejecutar un proyecto del afamado Arquitecto Federico Mariscal, quien nunca vino a conocer el predio donde se ejecutaría el proyecto en cuestión, ni mucho menos conoció a los Maestros y albañiles que lo ejecutarían, pero la Divina Providencia se encargó del resto. Como se trata de una planta de cañón, el eje de la nave central lo está entonces de Oeste a Este. Se da entonces una alineación anual entre un vitral colocado en el frente del Templo, y que reproduce una magnífica imagen de Nuestra Señora del Carmen entre nubes, rodeada de ángeles, y el Sol. Se produce esta alineación al declinar el sol, cada 13 de Octubre, coincidiendo con el aniversario de la danza del sol, que tuvo lugar durante las apariciones de Nuestra Señora de Fátima. En esta dirección imaginaria, el perfil del relieve topográfico no impide que los rayos solares, cuando declina el sol, en punto de las 6 p. m., coincidiendo con el inicio de la celebración de la Santa Misa diaria, puedan atravesar el vitral del frente sin ningún impedimento.

Con esta disposición, el eje imaginario del Templo, se encuentra orientado hacia el punto de máxima declinación del Sol en su aparente recorrido por el firmamento.

Si pudiéramos alguna vez conocer la trayectoria que el Sol va a realizar ese día en nuestra latitud, podríamos comprobar si se produce una alineación. Para esto es necesario conocer la orientación del punto sobre el que se han de proyectar los rayos solares, tomando como referencia el eje Oeste-Este. En el Carmen de Acapulco, la línea imaginaria que une la Imagen de la Virgen del Carmen que preside el presbiterio y el vitral colocado al frente del Templo que, se corresponde con el eje longitudinal de la nave central .

La trayectoria del Sol pasa por este punto (el vitral colocado al frente del Templo) significa que, en ese momento, su altura sobre el horizonte permite que sus rayos, que entran en el templo a través del vitral, iluminen la Imagen de la Virgen del Carmen que preside el presbiterio de manera natural, conociendo la dirección de los rayos en función de la hora y el día (6 p. m.). Si es así, se trata de un efecto notable; la luz entrante se proyecta iluminando un disco luminoso que magnifica el efecto: el resplandor colocado por los fieles sobre la cabeza de la Imagen Sagrada, señalando con la precisión de un reloj la realización del prodigio anual.

Así pues, todo indica que la alineación se produce, confirmando que la posición del Templo, más que un simple elemento de carácter funcional, es un marcador astronómico y que, por lo tanto, se encuentra en una posición original, lograda admirablemente, aún sin buscar tal efecto.

La planta en forma de cañón del Templo del Carmen tiene ciertas peculiaridades que lo diferencian de otras construcciones de templos en Acapulco, al ser éste el segundo Templo construido en la historia de la Ciudad y Puerto, en 1949. El factor astronómico que estamos reseñando, resulta una feliz coincidencia. El camino del Sol, que queda indicado en otros casos donde el fenómeno es constatable, queda marcado y se puede observar que en el enlosado del templo, pero este recorrido en el Templo del Carmen de Acapulco queda imposibilitado, por la colocación del coro, precisamente en la misma posición del vitral, que solamente es librado hasta el momento de mayor declinación de los rayos solares.

Con la excelente aportación de un gran amigo español, Francisco Fons Laguna, quien es conocedor sobre el tema, y que nos ha contactado por internet,colaboró en el estudio del San Bartolomé y realizó un estudio de dos fenómenos solares que tienen lugar en la Catedral de Valencia, más concretamente  en el campanario de el Miguelete.
Ahora sabemos que le Templo del Carmen en Acapulco presenta las siguientes características:

     Las coordenadas geográficas del Templo Parroquial, son: Latitud 16º 51' 16,41" Norte, Longitud 99º 54' 28,42" Oeste ( o sea 6 horas, 39 minutos y 37,89 segundos de diferencia horaria).

      La orientacion del eje principal de la nave: está orientado al NE, concretamente a 75,15º.


Si algo caracterizaba la labor de los gremios de constructores medievales era el secreto que rodeaba todo cuanto pudiera tener alguna relación con su oficio. Así conseguían mantener a buen recaudo el saber heredado y la forma de llevarlo a la práctica, una tradición antiquísima que, generación tras generación y de forma oral, era transmitida de maestros a aprendices para evitar que terceros tuviesen acceso a una información que sólo estaba reservada a aquellos iniciados que habían demostrado, tras años de aprendizaje, su valía personal y profesional. Los cultores de este tipo de conocimientos, se sentirán felices de observar esta alineación que estamos reseñando. Como se puede ver, esta alineación equinoccial se produce in extremis, una colimación perfectamente ajustada al vitral colocado en el frente del Templo. Esta ubicación asegura que el efecto sólo se produzca en momentos muy determinados, evitando que la Imagen de Nuestra Señora del Carmen sea iluminada otros días.

El recorrido diario que realiza el Sol en los equinoccios no es idéntico y su elevación en el horizonte es algo mayor en primavera que en septiembre.   

Ya sólo quedaba una última incógnita por resolver. Al día de hoy, con los medios que contamos, no podemos precisar la fecha exacta del fenómeno, pero esperamos resolver esta cuestión en futuros trabajos: determinar las coordenadas espaciales que vinculan el templo con el movimiento aparente del Sol por el firmamento, ya que fue colocada de forma que providencialmente, indicara esta alineación equinoccial. Esto sólo es posible gracias a una cuidadosa planificación, que requiere profundos conocimientos astronómicos y unas técnicas de construcción muy depuradas. Una cosa es trabajar con escuadra y compás y hacer números sobre el papel, y otra muy diferente tener que levantar una iglesia de 25 metros de longitud por 9 metros de anchura, sobre la roca madre y salvando un desnivel de 5 metros de altura.

«Cuando el Arquitecto marca el centro de la futura edificación, sea esta la que fuere, de él salen las orientaciones espaciales: cualifica el espacio, de entidad microcósmica al macrocosmos». Gràcia Bonamusa, Josep M., Simbólica Arquitectónica, 2001, p.133.

¿Cómo no nos dimos cuenta antes? Nunca se nos pasó por la cabeza que éste fenómeno tuviera lugar en esta singular edificación. A simple vista, parece imposible que los rayos solares que entran por el vitral puedan llegar a iluminar la Imagen Sagrada de Nuestra Señora del Carmen, que está situada a más de 25 metros desde este punto. Pero la colocación en septiembre de 2011, de un resplandor sobre la cabeza de la Imagen, como homenaje en el 50 aniversario de la Erección Canónica de la Cofradía del Sacratísimo Escapulario, nos permitió apreciar con mayor claridad el fenómeno, magnificado por el mismo resplandor. Elemento suficiente para que en algún momento del año la luz solar que pasa por ese punto y pueda llegar a iluminarla.

En los equinoccios, el eje de rotación de la Tierra es perpendicular a los rayos solares, que caen verticalmente sobre el Ecuador. El eje equinoccial ha sido el más utilizado en la antigüedad para orientar ciudades, templos y altares; pues resulta idóneo para hacer llegar la luz solar a un punto determinado. En los equinoccios, la proyección de los rayos solares traza una línea recta. Con este método de observación se obtiene el analema de la latitud, que sirve para determinar la ecuación de tiempo que resulta fundamental para configurar el calendario civil. La proyección de los rayos solares que atraviesan en los equinoccios con el templo orientado según la disposición clásica, esto es, con la cabecera apuntando exactamente al Este. Funciona a la inversa en el Templo del Carmen de Acapulco, colocado de Este a Oeste. Como se puede prever, siguen una trayectoria recta mientras se desplazan, a medida que el Sol desciende por el horizonte, en dirección Oeste muy cerca del eje longitudinal de la nave mayor.

Puesto que la Imagen de Nuestra Señora está colocada de manera que sólo sea alcanzada por el Sol en momentos muy concretos del año, teniendo en cuenta la disposición de las entradas de luz, en esta posición la Imagen queda fuera del alcance de los amplios ventanales colocados generosamente en ambos lados del Templo (nueve en total) y debidamente orientada sobre el eje de la nave central.

Conseguir que la luz que entra por el vitral pueda alcanzar la Imagen en el presbiterio, en el Carmen de Acapulco, es un hecho meramente providencial, que no estuvo en la mente del proyectista, ni en el conocimiento de los maestros y albañiles. Como ya no podemos cambiarla de posición, ajustada a la alineación equinoccial, ni alterar la orientación del templo, queda la posibilidad de estudiarla, para un conocimiento informado. En la tradición astronómica de la antigüedad, el eje horizontal Norte-Sur cumple la misma función que el eje vertical cénit-nadir, por lo que sobre ellos se articularon todas las consideraciones referidas al simbolismo solar de los templos. En el ciclo anual, el eje Norte-Sur se corresponde con los solsticios, asociado al orden celeste (calendario solar y civil); y la dirección Este-Oeste, que es la natural para determinar la salida y ocaso del Sol, con los equinoccios, vinculada al orden terrestre (calendario lunar y agrícola). Como dato interesante, el popular y todavía en uso Calendario del más Antiguo Galván, indica que el 13 de Octubre, fecha probable para la alineación en 2012, en punto de las 6. 04 p. m. la luna entra en el signo de Libra.

Para algunos investigadores prácticamente toda la mitología antigua es una alegoría en clave astronómica que ha podido ser datada gracias al movimiento de precesión de los equinoccios; un conocimiento que se desprende de los distintos mitos recogidos a lo largo y ancho del planeta, algunos de ellos con más de 7.000 años de antigüedad. El marcaje de los solsticios y los equinoccios ha sido un asunto primordial desde que las primeras poblaciones prehistóricas iniciaran su andadura. Con el tiempo, los trabajos servirían para establecer los fundamentos de una nueva disciplina, la astroarqueología, cuyo objeto de trabajo es la datación de los templos y los yacimientos de la antigüedad de acuerdo a la posición de las estrellas en el firmamento o el movimiento aparente de los astros. La construcción de un templo puede dar lugar  y responder a la idea de perfección celestial implícita en su ubicación en relación al universo: su disposición está vinculada con los puntos cardinales y sus ejes coinciden escrupulosamente con estas direcciones. Miles de años después, la orientación de un edificio, una ciudad o un campamento, aún seguía teniendo un marcado carácter sagrado y ritual entre griegos y romanos. Los constructores egipcios pusieron todo su empeño en lograr una disposición que incluso hoy en día supondría un reto difícil de superar para nuestros mejores ingenieros y la tecnología más avanzada. No es de extrañar que, miles de años después, la orientación del templo, la ciudad o el campamento aún siguiera teniendo un marcado carácter ritual entre griegos y romanos, una tradición que fue transmitida a los gremios de constructores medievales.

Si bien no nos atrevemos a concluir que la orientación de todos los templos dependía –ni mucho menos éste en concreto, objeto de nuestra reseña- exclusivamente de hechos astronómicos, es conocida la importancia que esta operación tenía dentro de la tradición de la arquitectura sagrada, y por ello creemos que, cuando era posible y el terreno lo permitía, el maestro constructor no dudaba en incorporar relaciones astronómicas en el edificio que iba a construir, sobre todo en el caso de un recinto sagrado. Ahora bien, se produzcan o no las alineaciones solares de la forma que indicamos en nuestro trabajo, lo cierto es que la orientación del templo de Nuestra Señora del Carmen en Acapulco, aún sin ser clásica, , y desconocemos las razones por las cuales, confluyen en él estos elementos, lo que permite que los rayos solares descendentes que entran por el vitral, situado a Oriente, atraviesen la nave mayor hasta proyectarse, durante unos minutos, en la preciosa Imagen de Nuestra Señora del Carmen, colocada en el presbiterio, formando una iluminación natural anual que es todo un espectáculo, nos hace pensar que estas alineación solar respecto al eje natural Este-Oeste son precisamente las que nos revelan las claves astronómicas propias este singular Templo Parroquial.

No creemos que se trate de una cuestión menor, pues la operación de la orientación de un templo era un ritual que tenía un profundo significado para aquellos maestros de la piedra, ya que era la forma de vincular el templo al cosmos y sus ciclos y ritmos temporales, que se establecía en ocasiones en el día de su fundación, acaso la onomástica del santo de su advocación. María Cecilia Tomasini, en referencia a las técnicas empleadas para la construcción de un templo hindú, escribe que «existían expresiones matemáticas para calcular el día propicio para el inicio de la edificación, y otras, de importancia menor, que tenían en cuenta la casta del fundador y la duración del templo. En las ecuaciones ingresaban números que simbolizaban las ocho orientaciones cardinales, los planetas, los signos zodiacales, la duración del mes y de la semana».

Sea como fuere, la particular orientación de la Templo Parroquial de Nuestra Señora del Carmen en Acapulco a buen seguro tiene una razón de ser. De tener la confirmación de estos efectos de luz podríamos entrar a valorar el significado del culto relacionado al Sol Invictus: Cristo, en el contexto de este enclave suriano, que habría condicionado no sólo la orientación del templo sino también la ubicación de la preciosa Imagen en su interior, que se encontraría en el lugar donde la colocaron sus devotos, y que sin proponérselo, ahora sirve como marcador astronómico. Esta ingeniosa disposición lleva pocos años señalado la alineación solar, a manera de un reloj cuyas manecillas son los movimientos del sol en el horizonte a lo largo de año. Por otro lado, no deja de ser significativo que estas alineaciones solares giren en torno a una Imagen de Nuestra Señora del Carmen. Como escribe Alain Desgris “llama la atención el hecho de que…, las posiciones solsticiales señalan ciertos sitios, ciertas piedras, que están allí como otras tantas señales destinadas a seguir el camino de la verdad».

2 comentarios:

  1. Buenas noches, desde Valencia (España):
    He localizado este blog por casualidad y he ojeado con interés el tema de la alineación solar en el templo del Carmen.
    Colaboré en el estudio del San Bartolomé y realizé un estudio de dos fenómenos solares que tienen lugar en la Catedral de Valencia y mas concretamente en el campanario de el Miguelete.
    Me gustaria disponer de mas datos acerca de las coordenadas geográficas de su templo, así cómo medidas y sobre todo orientación, con el fin de elaborar unas tablas con las coordenadas solares y determinar en que fechas se produce el fenómeno de la alineación, datros que con mucho gusto les enviaré.
    Gracias de antemano.
    Francisco Fons Laguna
    Valencia (España)

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  2. Impresionante! Gracias por esta gran información.

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